Las mascotas son hoy día un miembro importante de las familias. Aprender a cuidarlos, conocer sus problemas más habituales o la alimentación más adecuada para ellos es importante para nosotros como sus cuidadores. Porque tener una mascota en casa, ya sea un perro, un gato o un pequeño roedor, es, además de un placer, una responsabilidad. Cuando aceptamos una mascota en nuestro hogar, nos estamos convirtiendo en su proveedor de cobijo, comida y cuidados de su salud.

 

Perros

Los perros han acompañado al ser humano durante miles de años a lo largo de la evolución. Ha pasado mucho tiempo desde que los antiguos lobos se acercaron por primera vez a los campamentos homínidos, y desde entonces los perros se han convertido en el mejor amigo del hombre. Desde esos primeros perros hemos desarrollado, de una forma consciente o de manera natural, cientos de razas adaptadas a los distintos ambientes o a nuestras distintas necesidades. Perros de caza, de guarda, ratoneros o acompañantes de las carretas, hemos ido convertiendo a estos animales en nuestros ayudantes en las más variadas actividades.

Gatos

Los gatos han llegado a nuestro lado mucho después que los perros, conservando todavía hoy un lado salvaje que muchas personas encuentran inquietante. De carácter mucho más tranquilo, los felinos son la compañía elegida por los que tener un perro les resulta demasiado exigente. Independiente por naturaleza, y tremendamente tranquilo, un gato duerme una media de 15 horas al día, este pequeño cazador domesticado es una mascota fácil de contentar y con pocas necesidades de ejercicio físico.

Pequeñas mascotas

Conejos, hamsters, jerbos, peces, canarios… Son muchos los pequeños animales que los humanos hemos elegido como merecedores de vivir a nuestro lado. La vida en las grandes ciudades, con sus exigentes horarios y poco espacio, ha hecho que muchos escojan mascotas de pequeño tamaño que no necesiten grandes sacrificios, o bien que emocionalmente no supongan una carga.