celo de las perras

Celo en las perras

El celo en las perras es, en resumen, su época fértil, durante la cual son receptivas al macho y preparan su organismo para una posible gestación. El celo conlleva grandes cambios físicos y hormonales que modifican el comportamiento de las hembras. El objetivo final de cualquier perra en celo es reproducirse, o sea, conseguir aparearse con un macho.

A lo largo de este artículo veremos en detalle las fases del celo, cómo reconocer sus primeros síntomas, cómo varía el comportamiento de nuestra perra en esta fase, cuánto días dura, cómo podemos prevenir o evitar el celo o cuál es el mejor momento para cruzar a nuestra perra si esa es nuestra intención.

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¿Qué es el celo de las perras?

Popularmente se denomina celo en las perras a ese período durante el cual presentan un sangrado vulvar y/o son receptivas al macho, es decir, no solo lo atraen sino que se dejan montar. Normalmente durante la primera etapa del celo, es decir, el sangrado vulvar, las perras atraen a los machos, pero rechazan sus intentos de monta y pueden estar incluso agresivas hacia ellos.guia del celo de las perras Este sangrado vulvar no siempre es detectado por el dueño porque algunas perras “sangran” muy poco y no es perceptible a simple vista. Así todo, el primer signo visible del inicio del celo es el aumento de tamaño de la vulva.

El celo en las perras está dominado por dos hormonas (estrógenos y progesterona) responsables de los cambios físicos y de comportamiento que aparecen durante este período. Es en el celo cuando se produce la ovulación, y el objetivo de las perras será encontrar un macho para fecundar sus óvulos.

¿Cuándo es el primer celo en las perras?

La aparición del primer celo en una perra puede ser tan temprano como los 4 meses, o tan tarde como los 18 meses.

Normalmente las razas pequeñas maduran antes, y por ello suelen tener su primer celo rondando los 4 – 6 meses. Las razas grandes, por el contrario, tienen un crecimiento más largo en el tiempo y pueden retrasar su primer celo hasta bien pasado el año de edad.

En las perras callejeras o que viven en libertad, también depende de la época del año en que han nacido, pues existe una tendencia natural a tener los celos cerca del equinocio de invierno (cuando los días comienzan a alargarse). Esto es un mecanismo de defensa natural, pues así los cachorros nacidos necesitarán ser alimentados con comida sólida al inicio de la primavera, cuando la caza es más abundante.

En estos casos, una hembra nacida en Agosto, por ejemplo, probablemente salga a celo en Enero, es decir a los 5 meses, coincidiendo con el equinocio de invierno. Sin embargo, si ha nacido en Marzo, puede ser que su primer celo no se manifieste hasta los 10 meses.

Hoy en día, en las perras que viven en el interior de las viviendas y con una buena alimentación, los celos suelen aparecer sin ninguna estacionalidad.

No es conveniente dejar que nuestra perra quede preñada en su primer celo, porque su organismo, así como su aparato reproductor, no están totalmente desarrollados y muchas veces ni siquiera han acabado su crecimiento.  La gestación es una fase que requiere un gran esfuerzo por parte de la hembra.

¿Cuántos celos tienen las perras al año?

Normalmente, las perras salen en celo cada 6 meses, aunque varía entre razas y animales. Al principio de la pubertad, los celos suelen ser más irregulares, y aparecen a los 4 meses o tardar hasta un año, pero para cuando la hembra tiene 3 años de edad suelen hacerse más regulares.

Las razas pequeñas suelen presentar una mayor actividad ovárica, y existen muchos casos de perras con 3 o incluso 4 celos al año. Por el contrario, las razas grandes suelen expandir más los períodos entre celos, y las razas gigantes pueden llegar a entrar en celo solo una vez al año.

También al final de su vida los celos se van espaciando, aunque nunca llegan a desaparecer.

¿Cuánto dura el celo?

Nuevamente, depende. La media son 3 semanas, considerando desde el primer momento en que comienza el sangrado vulvar o si éste no existe desde que la perra presenta hinchazón en esta zona. Se considera que el celo ha terminado cuando la vulva retorna a su tamaño normal. Algunas hembras tienen celos de apenas 4 días mientras en otros casos pueden alargarse hasta las 4 semanas.

Celos  anormalmente largos puede ser signo de quistes ováricos u otros problemas. En caso de que el celo de tu perra se alargue más allá de las 4 semanas, es conveniente que acudas a tu veterinario.

¿Cuáles son los síntomas del celo en perras?

  • Hinchazón vulvar: Es el primer signo, aunque muchas veces pasa desapercibido. La perra en celo por lo general pasa más tiempo lamiéndose esta zona. Debido a un aumento de la irrigación sanguínea, la vulva aparece además de un color más oscuro.
  • Sangrado vulvar: Suelo ser el primer síntoma que notan la mayoría de los propietarios. No todas las hembras sangran igual, y mientras algunas pueden presentar un sangrado manifiesto, en otras apenas será visible. Si crees que tu perra presenta un sangrado excesivo, consulta con tu veterinario. Si tu perra vive en un piso, el sangrado vulvar durante el celo puede llegar a ser un problema, y por eso existen en el mercado una especie de bragas para perras que llevan una pequeña compresa para absorber esta sangre y evitar que caiga por la casa.
  • Micciones más frecuentes: Normalmente, la perra tenderá a mear muchas más veces, aunque mucha menor cantidad. Esta orina es rica en feromonas, y es su forma de extender la noticia de que próximamente será receptiva a los machos.
  • Pérdida de apetito: Muchas perras comen menos durante el celo.
  • Agresividad hacia otros perros: Algunos animales manifiestan recelo o abierta agresividad hacia otros.

Fases del celo de las perras

  • Pro-estro: Puede durar de 3 a 17 días, con una duración media de 9 días. Durante esta fase, la vulva comienza a hincharse y se inicia el sangrado. Los machos se sentirán atraídos por la hembra, aunque ésta todavía rechaza cualquier intento de monta.
  • Estro: Con una duración media de 10 días, es la fase de receptividad sexual propiamente dicha, y la hembra acepta al macho, además de buscarlo activamente. Durante estos días se produce la ovulación.
  • Diestro: Esta fase dura aproximadamente 60 días. Si ha habido fecundación, ocurrirá la gestación y el parto. Por el contrario, si no ha habido fecundación, la hembra ya no acepta al macho y su organismo volverá a su estado normal, pero muchas perras muestran al final de este período signos de una gestación psicológica. El organismo de la hembra se cree que está gestante, y desarrolla un comportamiento típico de este estadío. La perra “adoptará” algún juguete y se comportará como si fuera su cría. Algunas incluso llegan a tener leche en sus mamas. Al final del di-estro, es decir, unos 2 meses después del celo, es cuando puede desarrollarse una enfermedad llamada piómetra, donde el útero se llena de pus y en ciertos casos es expulsado por la vulva. Si observa una secreción blanquecina en su animal, acuda de inmediato a su veterinario porque es un proceso muy peligroso que puede llegar a provocar la muerte si no se trata a tiempo.
  • Anestro: Es como se denomina la época entre celos. La perra es totalmente inactiva sexualmente, y es el momento idóneo para la esterilización.

celo de las perras

Comportamiento de una perra en celo

El objetivo final de una perra en celo es llegar a ser cubierta por un macho. Durante este período, y debido a los cambios hormonales, los animales están más cariñosos con sus  dueños.celo de la perra

El objetivo de la perra durante el celo es conseguir ser fecundada, y para ello pondrá todos los medios a su alcance. Así, perras tranquilas que nunca se escapan de casa de repente desaparecen durante horas. Si el animal no tiene acceso al exterior, se mostrará nerviosa e inquieta. Cuando en presencia de un macho, la hembra se mostrará cariñosa y juguetona, y permitirá la monta ladeando la cola.

¿Pueden las perras quedar preñadas de varios machos?

Aunque suena a leyenda urbana, es totalmente cierto. La perra produce varios óvulos en cada celo, y éstos pueden ser fecundados por espermatozoides de distintos machos, pues los espermatozoides pueden vivir varias horas en el tracto femenino una vez sucedida la cópula. Si la hembra tiene total libertad de movimientos, probablemente sea cubierta por varios machos. Esto es un mecanismo de defensa para garantizar la variedad genética y la selección de los machos más adecuados.

Cómo evitar el celo de una perra

Es probablemente una de las preguntas más frecuentes que reciben los veterinarios en la clínica diaria, y no tiene una respuesta sencilla. No existe ningún método natural de prevenir el celo en las perras, y aunque existen varios tratamientos farmacológicos para su inhibición, todos ellos tienen efectos secundarios y riesgos para la salud.

Si no existe intención de criar, la mejor opción es siempre la esterilización, proceso quirúrgico por el que se extirpa todo el aparato reproductor de la hembra excepto los genitales externos. Existe mucha controversia entre veterinarios e investigadores sobre cuándo es el mejor momento para llevar a cabo la esterilización, pero todos los estudios parecen indicar que si se realiza en épocas tempranas se reduce drásticamente el riesgo de padecer tumores mamarios.

Puedes leer aquí sobre las ventajas de la esterilización de las mascotas.

En cualquier caso, si la esterilización no es una alternativa, existen algunos métodos contraceptivos para anular los celos en las perras, pero todos ellos son a base de hormonas y tienen efectos secundarios y un gran riesgo para la salud del animal. Los tratamiento inhibidores del celo deben suministrarse de manera regular durante todo el tiempo que queramos tener los celos anulados.

Actualmente se está estudiando la inmunoesterilización con muy buenos resultados, aunque todavía está en fase de experimentación.celo de la perra

Además de estos productos que evitan que las perras salgan a celo, existe la llamada “inyección abortiva”, que aplicada hasta varios días después de la monta, produce un aborto espontáneo. Como todos los productos hormonales, también tiene mucho riesgo para la perra. Si existe alguna posibilidad de que tu perra esté preñada, consulta con tu veterinario, porque puede ser el mejor momento para proceder a la esterilización, antes de que la gestación avance demasiado y quede desaconsejada la cirugía.

Cuándo es el mejor momento para cubrir a una perra en celo

El momento óptimo para cubrir a una perra es muy difícil de determinar basándose exclusivamente en los signos externos de la hembra, porque como hemos visto, el celo en las perras presenta signos muy variables. Si no hay problema de acceso al macho, es conveniente que se junten a los pocos días de iniciado el sangrado, e ir repitiendo cada dos días hasta que haya habido varias montas para garantizar una posible gestación. Si por el contrario el macho solo está disponible una o dos veces, es mejor acudir al veterinario para determinar el mejor momento para la monta.

Puede una perra quedarse preñada en el primer celo

Por supuesto, aunque no es nada recomendable. Las perras necesitan haber terminado completamente su desarrollo antes de tener su primera gestación. Además, las hembras demasiado jóvenes suelen rechazar a sus crías.

Hasta qué edad tienen celo las perras

A diferencia de los humanos, las perras no presentan menopausia, y saldrán a celo durante toda su vida. Sin embargo, a partir más o menos de los 8 años en las razas grandes y de los 12 en las razas más pequeñas, los celos serán cada vez más espaciados y más cortos. Además, la capacidad reproductiva se verá mermada, y disminuirá no solo la capacidad de quedar preñada como la cantidad de cachorros en cada camada.

¿Debe una perra parir al menos una vez en su vida?

No se sabe muy bien de dónde ha salido esa leyenda urbana, pero es totalmente falsa. No existe ninguna evidencia científica que demuestre que existe algún tipo de beneficio en que las perras tengan al menos una camada. Todo lo contrario, porque muchas veces sucede que la gente cruza a su perra en su primer celo para poder esterilizarla después, y resulta que esa gestación puede acarrear un montón de problemas derivados de un organismo demasiado joven o que no ha completado su desarrollo.

El celo de los perros machos

Los perros macho no tienen celo propiamente dicho, sino que cuando tienen cerca una hembra en celo, las feromonas olfativas que ésta desprende actúan como un potente afrodisíaco. Bajo el efecto de estas feromonas, los machos intentarán por todos los medios llegar a la hembra en celo. No existe una época determinada para que las hembras entren el celo, así que los machos pueden verse afectados por estas feromonas en cualquier momento. Además, estas sustancias no solo aumentan la necesidad del animal de acudir a la llamada de la hembra, sino que también aumentan su agresividad y el riesgo de peleas con otros machos, además de someter al animal a un gran estrés.

Muchas veces notaremos que el comportamiento de nuestro perro macho ha cambiado, pero no sabremos determinar la causa. Las feromonas producen en el macho un aumento de la testosterona, responsable de esos cambios.

Un macho puede detectar las feromonas de una perra en celo a kilómetros de distancia.

El animal intentará escaparse, se peleará con otros machos, se volverá irascible, dejará de comer, marcará con orina… Si tu perro no tiene valor como macho semental, se recomienda la castración para evitar escapes, peleas y estrés crónico, además de disminuir la aparición de algunas enfermedades como tumor de testículos o prostatitis.

Trabajamos muy duro en esto y nos haría mucha ilusión que nos dejaras un comentario o sugerencia. Gracias.

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